—Narra Lucas—
Han pasado un par de horas desde que dejé a Siria y Morgana atrás, estoy tan furioso que me arde los ojos de llorar por la impotencia que me carcome. Siempre supe que mi padre era una mierda disfrazada de santo, pero jamás pensé que el había sido capaz de serle infiel a mi madre estando casados. Y lo que más me enfurece es que Siria sea mi hermana, la única mujer en este mundo que a la que amo con todo mi ser y me conoce como nadie nunca lo hará. Siempre me imaginé casándome con e