—No te acostumbres. Te quedaste dormida antes de que llamara al taxi y, simplemente, no quise lidiar con el drama de despertarte.
La fría voz de Alejandro la despertó. Trató de enderezarse, pero le resultó imposible.
Fue entonces cuando se percató de que él seguía dormido. Sin embargo, esas palabras que había escuchado no habían sido producto de su imaginación; era algo que él le había dicho en el pasado, asegurando que dormir con ella no era algo que le gustara. Sin embargo, ahora… lo detalló