La pregunta cae, pesada e irrevocable. Puedo sentir la tensión en el cuerpo de Benjamín y cómo le ha costado llegar a esta conclusión. Pero supongo que después de lo que pasó hoy, no cabe dudas de que nuestra madre, es capaz de hacer algo como eso.
El silencio que sigue es ensordecedor. Porque en el fondo, sé exactamente que tiene razón.
—Ben… —Trato de calmarlo, pero vuelve a mirarme lleno de rabia.
—Estoy seguro de que fue ella, Milian. —Asiente desesperado—. Tienes que solicitar que se r