Después de que Emma nos avisara que el médico le dijo que James estaba despertando, ella y Ben nos dieron unos minutos de privacidad, para que yo pudiera cambiarme realmente y no quedar a medias.
El momento ya no fue incómodo, sino práctico. Ya la cercanía que hubo antes de la llegada de Ben, se esfumó y solo tenemos la urgencia de salir, para que James no esté solo.
Salimos de la habitación e interrumpimos una pequeña conversación entre Ben y Emma, que me esquiva la mirada apenas me ve.
No