POV Maximilian
La maldita puerta suena justo cuando nos estamos dejando llevar y entregando a lo que sentimos. El sonido me atraviesa como un golpe. Los nudillos golpeando la puerta, un toque que sin duda reconozco.
Frustración cruda y pura es lo que siento en este momento. Porque por un instante, por solo uno, había dejado de pensar en todo lo demás, en todo lo que me ha estado persiguiendo y agobiando desde que inició la noche.
Solo éramos ella y yo. Nadie más. Era nuestro momento y ahora