Era un hombre tan serio, pensó Sharon. Hasta sus bromas tenían un tinte de pesar o cinismo. Los cuatro levantaron sus copas y bebieron, tras lo cual los hermanos se llevaron a Aidan para estar con Violet mientras esta ensayaba unas palabras para agradecer la presencia de todos, algo emocionada.
Sharon sintió que la mirada de él no la abandonaba, quemándola, depredadora. Trató de disfrutar la fiesta y realmente tuvo momentos de diversión, pero su vista volvía una y otra vez a él, coincidiendo ca