—Entiendo tu confusión. Soy un hombre importante y con mucho dinero, eso ya lo sabes y no lo digo con ostentación. Mucha gente trabaja para mí y me congratulo de ser un jefe serio, en ocasiones, muy severo. Pero trato de ser justo. Sé que lo que ocurrió contigo anoche no lo fue.
Ella volvió a morderse los labios y asintió.
—Fue una torpeza, pero necesitaba ese dinero—murmuró.
—Tal vez esto te sonará mal y habla de mi como un desconsiderado absoluto, pero también sé que ese incidente jugó a mi f