El día había iniciado cargado de esperanzas de un futuro ideal al lado de Lorenzo, después que el paso a su oficina yo fui a revisar a Roberto. Quería estar segura de su evolución, la cual me emocionó.
Su avance era a grandes pasos, él se recuperaría y en menos tiempo de lo que esperaba.
Al ingresar a su habitación me encontré con su esposa Abigail, quien aún se negaba aceptarme me miraba con intriga el día de hoy.
-Bueno días.- saludé en general y pase a la cama de Roberto, iniciaría co