Violado, por la monjita perversa.
«10 años más tarde...»
—Este es el señor Leóncio, a quien debes cuidar durante este mes. —La hermana Carmen, le mostró al hombre que yacía inmóvil sobre la elegante cama.
Una pena, rodeado de tanta opulencia y no podía moverse. Ni hablar de sus rasgos exquisitos. Aunque no era muy conocedora del sexo opuesto, había visto muchos ejemplares en las revistas. Tenía toda una colección de ellos. Solía masturbarse todas las noches viendo fotos de chicos apuestos y observando videos porno.
—Es un h