Un hasta luego.
« Tiempo presente »
Su voz se fue difuminando junto al sueño que empezaba a desaparecer con el despertar.
—¡Mamá!, el tren se detuvo.—Las manitos cálidas de su pequeña la movieron con sutileza.
—Kairon...—Termino de abrir los ojos. Apenada. Su niña la veía con curiosidad.
—¿Por qué llamas a papá?. ¡Mami!.—La Ternura, entre mística y carmesí de su pequeña diabla se le notaba a pesar de tener sus poderes infernales ocultos bajo un sello. Le acaricio sus cachetes.
—Te pareces mucho a él, mí