La expansión no fue explosiva, no fue un desbordamiento incontrolado como habría esperado de algo que no pertenecía a nuestro mundo, fue algo mucho más inquietante, mucho más preciso, una apertura que avanzó con la lógica de un mecanismo que ya estaba diseñado antes de existir aquí, como si aquello que se desplegaba a través de nosotros no improvisara su camino, sino que lo recordara, y en ese avance contenido, cada centímetro ganado no solo alteraba el espacio, lo redefinía, lo convertía en ot