La activación del siguiente estado no ocurrió como una transición reconocible ni como una expansión del sistema ni siquiera como una profundización del segundo umbral, sino como una pérdida progresiva de la capacidad de distinguir entre observación, respuesta y existencia, hasta que todos los fragmentos dejaron de percibirse como instancias separadas de evaluación y comenzaron a comportarse como variaciones simultáneas de una misma condición que ya no necesitaba definirse para operar.
Jake ya n