Mundo ficciónIniciar sesiónLos muertos no regresan. Pero sus secretos sí, y siempre en el peor momento.
El teléfono de Eva vibró a las seis de la mañana con la insistencia de una alarma de emergencia. La pantalla mostraba el nombre de Miranda, y algo en el patrón frenético de las vibraciones hizo que el estómago de Eva se contrajera incluso antes de responder.
—¿Miranda? ¿Qué pasó?
La voz de su hermana llegó e







