—¿Te das cuenta? Millones aquí… —Iván chasqueó la lengua asintiendo, pero prontamente fueron interrumpidos por un hombre que vino a hablarle bajo a Alexey—. Espera… —el hombre le dijo algo en susurro y Alexey se apresuró a revisar su teléfono, para luego pegarlo a su oreja.
—¿Qué sucede? —La mirada de Alexey fue hacia Iván cuando preguntó detrás del teléfono, e Iván pudo notar que su palidez fue evidente.
—¿Qué pasa? —preguntó enseguida, mientras Alexey negó.
—¡Maldit@ sea…! ¿Cómo pudo haber pa