Pasaron tres días para que a Iván lo diesen de alta.
Llegaron por la tarde a la mansión, y por supuesto Iván ya había planificado de ante mano que, si su abuela llegase a estar, debería ser sacada. Pero por supuesto, ella no estaba desde hace mucho.
En silencio se fue a Rusia, o eso es lo que sus hombres le habían informado. Sin embargo, él sabía que debía tener mucho cuidado con sus pasos, porque Ágata le había demostrado a lo largo de los años, que era una persona totalmente traicionera.
Él s