LOC@ POR TI. EPÍLOGO
Seis meses después.
Morgan sabía que sería un embarazo difícil para Stela y tuvo que estar muy pendiente de ella durante todo el tiempo, pero cada vez que veía su risa valía la pena. Debía ser de madrugada cuando Stela por fin le dio uno de sus famosos codazos a Reed.
—Servicio de habitación —murmuró él entre sueños—. ¿Qué se le ofrece, mademoiselle?
—Pues un chocolatito y un salón de parto, si eres tan amable —respondió Stela y los ojos de Reed se abrieron desmesuradamente en un solo segundo.