LOC@ POR TI. CAPÍTULO 18. No has cambiado nada
Stela sentía como si su pecho fuera a estallar en cualquier momento. Volver a sentir los labios de Morgan, solo para perderlos de nuevo, era una maldita tortura.
Ni siquiera sabía cómo iba a mirarlo después, y por desgracia la vorágine que eran las vidas de sus mejores amigos no los dejaría estar separados.
Así que dos días después Stela y Marianne se arreglaban en el departamento de Morgan mientras él y Gabo las esperaban. Iban a irrumpir nada menos que en una gala del hermanastro de Marianne,