LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 3. Me gusta tu infierno
Maya no podía creer lo que estaba sucediendo. Lucio era todo lo que había buscado para esa noche y más. Era guapo, inteligente y divertido, y era tan sexy que sentía que podía derretirse en sus brazos.
—¿Qué? —preguntó él sonriendo contra sus labios.
—No puedo creer que esto sea real, hoy me llamaron "santurrona, buena, noble y fiel", y nunca me había sentido tan insultada... —murmuró Maya—. Y ahora me está besando un hombre que no conozco...
—Siempre hay una primera vez para todo —respondió él