LA CHICA DEL VIOLÍN. CAPÍTULO 2. Un huracán
Lucio entornó los ojos con aburrimiento. Estaban en el KAOS, el club más exclusivo de la ciudad. Normalmente solo la entrada le daba derecho a una habitación y por su estatus él siempre recibía la mejor... o al menos eso creía.
Había invitado a Finn, uno de sus buenos amigos en Suiza, solo para beber y conversar un rato, pero la verdad era que el enamoramiento de aquel hombre ya lo estaba desesperando.
—¡Es que no sabes, Lucio! ¡Esa mujer es perfecta para mí! —decía Finn—. El único problema es