CAPÍTULO 66. Una historia demasiado antigua
Gabriel sentía como si alguien estuviera abriéndole el pecho y cortando su corazón con una sierra, ¡de muchos dientitos! Mientras Stela y Gabriel le contaban todo lo que había pasado con Marianne.
La única razón por la que no estaba destrozando aquel lugar era porque no era su casa y ni Stela ni su hermano se merecían verlo en su peor momento.
—No miramos atrás —terminó de decir Stela—. Lucio tenía negocios aquí, pensábamos que tú estabas muerto, así que no miramos atrás. El mismo día que la sa