CAPÍTULO 20. Tú
Definitivamente se había vuelto loco. Pero ¿cuál era la alternativa? En aquel momento no sabía si tenía emociones, sentimientos o terrores, pero lo que sí era seguro era de que la conversación cuando aquella chiquilla abriera los ojos sería delicada.
La cubrió con una de las mantas que había sobre el sofá y dio gracias porque la alfombra estuviera agradable, porque ya era de madrugada cuando por fin se le cerraron los ojos y ella todavía no despertaba.
Sin embargo al día siguiente cuando el son