CAPÍTULO 19. Te estoy besando...
«¿Por qué no te golpeas con algún objeto contundente, de preferencia metálico y pesado para que te duela??» le gruñó su subconsciente.
Ella le estaba ofreciendo una salida, una que quería… ¿entonces por que simplemente no la tomaba? Se echó más agua fría en la cara, como si con la ducha que se acababa de dar no le hubiera alcanzado, y salió del baño para encontrársela pintando furiosamente sobre un lienzo.
El silencio era tan perfecto que solo se escuchaba el sonido húmedo de la brocha llenando