CAPÍTULO 13. ¡Qué asco de suerte!
«¿Y tú no estas muy mocosa para conocer Cincuenta sombras de Grey?», pensó Gabriel, pero ciertamente no iba a ponerse a conversar con ella sobre algo como eso.
Aseguró las puertas del departamento, compro comida y respondió como mucho a cinco de las trescientas preguntas que Marianne intentó hacerle.
—Eres una criatura muy hostil. ¿Qué te costará decirme cuál es tu comida favorita? —siseó Marianne sacándole la lengua y lanzándole una almohada cuando se aburrió de intentar mantener una conversac