CAPÍTULO 110. ¡Ya hiciste llorar a Reed...!
Seis años después.
Marianne caminaba de un lado a otro en la pequeña antesala del nuevo consultorio de Reed.
—¡Oye, oye! No tienes que estar nerviosa —dijo Gabriel acariciando sus brazos arriba y abajo—. Solo vamos a ayudar a Morgan con su condenado estudio, tampoco es como que nos vayamos a la guerra.
—Ya sé, pero es que es un estudio de compatibilidad, ¿y si de repente sale que no somos compatibles?
Gabriel puso los ojos en blanco.
—Mocosa, ¿tú crees que a estas alturas alguien pueda deci