39. Arréglate
Papeles tras papeles era lo único que recibía. A pesar de ser un trabajo pequeño, los siguientes dos días terminé trabajando mano a mano con Oliver.
Dos días donde no había podido respirar.
Ese día, tras salir de trabajar, me dirigí hacia mi hogar. Fue un viaje tranquilo, calmado. Al llegar a mi apartamento, noté a Jeremy con un ramo de rosas blancas y una bolsa. Se giró lentamente al escuchar mis pasos, con una sonrisa cálida, llena de calma.
—Oh, perfecto. Ya estaba por llamarte —guardó su te