Del otro lado del celular reinó un silencio repentino.
Camila no esperó a que dijera algo más y colgó.
—Perdón… por hacerte pasar un mal rato.
—¿No vas a bloquearlo?
Camila se quedó un momento paralizada.
Luciendo completamente sereno, Ramiro dijo:
—Si no dejas esperanzas a un ex, tampoco te dejarás problemas a ti mismo.
Camila no pudo evitar mirarlo.
Tan convincente… ¿tendrá muchos ex?
Pero era Ramiro. Que tanta gente lo admire parecía casi natural.
Camila tomó el teléfono y bloqueó a Diego.
Un