Pero la que entra es Isabela.
—Por fin despiertas… ¿no sabes cuánto me asustaste? —avanza rápidamente, entre lágrimas de alegría.
Pero justo cuando intenta tomar la mano de Diego Santoro, él la aparta de un movimiento seco.
—¿Cómo es que eres tú?
El frío de la mirada de Diego atraviesa a Isabela, y su sonrisa se desvanece.
—¿Quién esperabas que viniera? ¿Camila?
—Te preparaste durante tres años, a punto de ascender a CEO, y por Camila, lo dejas todo atrás.
—¿De verdad crees que Camila te va a co