Mientras tanto, en el lugar de la rueda de prensa, Nelson había enviado incontables mensajes sin obtener respuesta. Perdió la paciencia y marcó nuevamente el número de Ivana. Esta vez, a diferencia de las anteriores, una voz fría y femenina le respondió:
—Lo sentimos, el celular al que llama está apagado...
¿Apagado?
El rostro de Nelson se oscureció al instante.
En ese momento, Felipe y Celia se acercaron, visiblemente preocupados:
—¿Lograste contactar a Ivana? —preguntó Felipe con ansiedad.
Nel