El rostro de Nelson se transformó al instante al escuchar esto.
—Espera, Ivana, tú sabes que...
—Sí, lo sé todo —lo interrumpió, con voz cortante.
—Sé que te casaste conmigo por conveniencia, por todo lo de la familia. Sé que querías divorciarte desde hace tiempo, que todo fue un plan para dejarme como la mujer abandonada, una venganza por arrebatarle a Elena su lugar como hija legítima de los Ramos. Pero, Nelson...
Ivana hizo una pausa y soltó una sonrisa amarga.
—Solo quiero que me respondas a