Capítulo 956
Mateo estaba furioso, su cara atractiva rebosaba de enojo.

Pero en realidad, la que debería estar enojada era yo: él fue el que primero se preocupó por Camila, y después fingió no conocerme frente a ese hombre.

¡Soy yo la que debería enojarse, y aun así él se atreve a hacerme un berrinche!

Lo empujé indignada:

—¡Eres un maldito loco mandón! ¿Por qué tú puedes preocuparte por Camila, y yo no puedo salir a bailar, ni dejar que alguien me coquetee? ¡Cuando seas capaz de cortar de una vez por todas
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App