Luki habló con mucha seriedad.
Yo lo miré sorprendida y luego volteé a ver a Embi.
Embi asintió, confirmando que era verdad.
Después, Luki se acercó a mi oído y susurró:
—Papá también nos dijo que no te contáramos nada de esto, así que, mami, tú haz de cuenta que no sabes. Pero no te preocupes, yo y Embi siempre estaremos de tu lado. Los secretos que papá quiera que guardemos, se los contaremos a mami.
Cuando oí eso, sentí algo muy tierno en el corazón y los abracé, dándoles besos por todos lado