—Aurorita, hoy hace muy buen clima, ¿vamos a ver las esculturas de hielo? Revisé y, en auto, llegamos en una hora y media —dijo Valerie emocionada.
Bajé la mirada hacia mi vientre, ya bien abultado.
Estos meses mi barriga creció muy rápido, y ni siquiera un abrigo grande podía taparla.
Contando los días, faltaba cerca de un mes para el parto.
Valerie, pensando que me angustiaban los bebés, me dijo:
—Javier me dijo que los bebés están bien, y que tú también. De hecho, él recomienda que camines un