Me tambaleé un poco y casi me caigo, pero afortunadamente, Valerie me agarró rápido.
Mi hermano me miró, preocupado:
—Aurorita, ven conmigo, yo te cuido.
Mi papá no estaba de acuerdo:
—¿A dónde va a ir contigo? Si quiere irse, que se vaya con Mateo. Aprovecha que él todavía medio la quiere y que le puede sacar algo de dinero. Cuando Mateo se canse de ella, ya no le va a dar nada.
Mi hermano, temblando de rabia, le respondió:
—¿Qué te pasa, papá? ¿Cuándo te volviste así?
—¿Así cómo? Yo ahora lo t