Capítulo 589
La puerta aún no se había abierto por completo cuando vi una silueta pálida y delgada lanzarse directo a los brazos de Mateo.

Cuando me fijé bien, noté que era Camila.

Y lo que me dio risa fue que Camila, no sé si a propósito o no, solo tenía puesto un camisón blanco de seda.

La tela era delgada como las alas de una mariposa; se le veía la piel a un kilómetro.

Y el escote… estaba demasiado bajo.

Así se lanzó a los brazos de Mateo.

¿Que no estaba tratando de provocarlo? Aunque me lo digan, no lo
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