Corrí hasta el pasillo del ascensor, pero cuando llegué, ella ya se había ido.
No logré verle bien la cara, pero estaba casi segura de que era la mujer que estaba seduciendo a mi papá.
Entonces, ¿por qué ella estaba con Camila?
¿Acaso Camila la contrató solo para engañar y seducir a mi padre?
De solo pensarlo, me llené de ira.
¡¿Qué demonios pretende esa loca?!
De la nada, ya tenía a Camila al lado y, sonriendo, me dijo:
—Aurora, ¿por qué corriste así?
Le pregunté con seriedad:
—¿Quién era la mu