Capítulo 498
Al poco tiempo, Mateo fue llevado a una habitación, y Camila y Alan lo siguieron.

Javier bajó la mirada y me preguntó:

—¿No vas a ir a verlo?

—Mientras esté bien, no importa.

Dicho esto, me levanté y fui en silencio hacia el ascensor.

Apenas di dos pasos, todo se oscureció y caí desmayada.

En el momento en que perdí la conciencia, escuché a Javier gritar mi nombre, preocupado.

No supe cuánto tiempo pasé desmayada, pero cuando volví en mí, ya era de noche.

En medio del silencio total, la respirac
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