Capítulo 412
Hubo unos segundos de silencio al teléfono, y luego preguntó:

—¿Dónde estás exactamente? Voy a buscarte.

—No hace falta. Yo me haré los exámenes sola —respondí.

Tal vez soné demasiado cortante, porque su tono se volvió aún más agresivo:

—Será mejor que no intentes ninguna estupidez, o... ¡te mato!

Ya había escuchado tantas amenazas, que a estas alturas casi ni me provocaba una reacción.

Indiferente, respondí:

—Entendido.

Y colgué la llamada.

Esa conversación me dejó aún más agobiada. Las dificul
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP