Alan hablaba con rabia:
—Esa mujer es un caso. Siempre con cara de enferma, armando show… y encima mentirosa. ¿Cómo crees que íbamos a entregarte a ese tipo asqueroso? Solo de pensarlo me da coraje. No somos así. Y además, ¿sabes lo importante que eres para Mateo? Antes se entregaría él mismo a ese enfermo que dejarte a ti en sus manos.
Yo solo lo miré.
¿De dónde sacaba Alan que yo le importaba a Mateo? ¿Más que Camila?
Todo el mundo podía ver que él se desvivía por ella.
Como no dije nada, Alan