Capítulo 321
Rápido, le hablé:

—Señor Ferrucho, espere.

Alan se sorprendió un momento y volteó a mirarme:

—¿Qué pasa, Aurora?

—Oye, ¿dónde está mi habitación?

Alan me miró con cara de sorpresa:

—¿Pero esta no es tu habitación?

Después vio la bolsa que llevaba y preguntó:

—¿No quieres quedarte aquí? Esta es la única suite presidencial que reservé, la mejor del hotel.

—Pero esta es la habitación de Mateo.

Alan se rio con picardía:

—¿Su habitación no es tuya? Ustedes fueron esposos, durmieron juntos. ¿Para qué
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP