Ese Waylon… en todo era bueno, menos con las palabras.
Mateo le dijo con calma:
—Gracias por su buena intención, Waylon, pero ya pensé en otro método y no hace falta que se preocupe más. Hoy lo hemos molestado haciéndolo venir, pero la condición que le prometí se la entregaré más adelante. Se hace tarde, Waylon; puede retirarse.
La sonrisa burlona de Waylon desapareció y, en su lugar, puso cara de haber probado algo desagradable. Yo casi me morí de la risa, pero tuve que contenerme, porque en m