—A ese señor de la familia Morales... yo lo vi una vez y no me dio buena espina —dijo Waylon.
—¿Sí? ¿Por qué lo dices? —le pregunté, intrigada.
Waylon se fijó en que no hubiera nadie más cerca y siguió hablando con calma:
—La familia Morales es enorme y tiene una historia muy enredada. Antes, todo lo manejaba el patriarca Morales, el papá del señor Pedro. El papá de la señorita, el segundo patriarca, lo ayudaba con los asuntos pesados. En ese entonces, la familia estaba tranquila. Pero un accide