—Eso fue porque él mismo lo pidió —respondió la señorita Alma con indiferencia—. Yo ya tenía a otra persona en mente, pero él insistió en demostrar su lealtad y fue a pedir ese puesto ante el consejo de la familia.
Lo entendí de inmediato, ella le tenía rencor por haberle quitado el lugar al candidato que ella quería.
—Pues, a decir verdad, que Henry sea su guardaespaldas principal no está mal, ¿sabe? Él es muy leal con usted, y además es fuerte... —intenté calmar las cosas, pero cuando la señor