Llegué al hospital.
Fui directo a la habitación de mi hermano, pero, para mi sorpresa, estaba vacía. Incluso las sábanas y el colchón ya los habían quitado.
Justo en ese momento pasó una enfermera, así que le pregunté apenas la vi:
—Buen día, ¿puedes decirme dónde está el paciente que estaba aquí?
La enfermera revisó su lista y dijo:
—¿Te refieres a Carlos Cardot? Hoy en la mañana firmó el alta voluntaria.
—¿Alta, ya se fue? —pregunté sorprendida.
¿Qué estaba pasando?
Mi hermano me había dicho q