—Mientras me entregues esos documentos de la familia Morales, te voy a dejar ir. O, mejor aún, puedes venirte conmigo. Cuando yo gane poder, te voy a garantizar un regreso glorioso a Ruitalia. Además, ¿de qué te sirve proteger con tu vida a una Alma tan cruel e impredecible? Al fin y al cabo, entre tú y yo hay cierta historia. En serio, sígueme: no te voy a hacer pasar penurias —dijo Waylon.
En mi situación actual, lo que decía Waylon resultaba, en efecto, muy tentador. Si aceptara entregarle lo