Mateo suspiró y dijo:
—No es tu culpa. Esto nunca tuvo nada que ver contigo. Al contrario, fui yo el que te secuestró.
Hizo una pausa y le preguntó:
—¿Todavía... quieres ver a Waylon?
Sofía respiró hondo en silencio y dijo que no.
Mateo no volvió a mencionar a Waylon y solo dijo:
—No te preocupes. Te voy a devolver sana y salva a Pedro. Pero, con el carácter que tiene, no me va a perdonar. Es muy probable que ya haya enviado gente a esperar en la frontera de Valkitlaz. En cuanto te entregue, seg