Mateo la miró, impactado.
La verdad era que ni siquiera había considerado esa posibilidad.
Es más: nunca había pensado en contarle a Waylon que ella seguía viva.
Al fin y al cabo, no le guardaba rencor a esa mujer. En ese momento, ella vivía bien, protegida y cuidada por Pedro.
Si se lo decía a Waylon y este perdía el control y arruinaba la paz que ella había logrado, ¿no sería él el que la estaría empujando de nuevo al abismo?
Desde el principio, Mateo solo se la había llevado con él para contr