—La verdad sí me da curiosidad: ¿por qué no buscas la ayuda de Mateo?
En cuanto escuché esa pregunta, pasé de enojada a incrédula, hasta me daba risa:
—¿No lo acabo de decir? Tú no me dejas reconciliarme con Mateo, y además tienes a tu gente vigilándome todo el tiempo. ¿Cómo me atrevería a buscarlo?
Waylon dejó escapar una risa sutil:
—Por lo menos eres sensata —hizo una pausa y preguntó—: Entonces, si Henry se negara a prestarte gente, ¿qué planeas hacer?
—Pues buscarme la vida yo sola, ¿qué má