Narra Beatriz.
Finalmente llegó el día. Por fin nos dirían si nuestro pequeñito o pequeñita sería compatible con Mía. Miles de dudas me atormentaban, y esperaba que ese examen diera positivo y fuera nuestra salvación; quería que mi princesa se curara sin tener que recurrir al maldito que donó el esperma para que pudiera tenerla conmigo, porque padre, nunca lo fue. No se preocupó por ella, a lo mucho creo que lo único que puede haberle angustiado fueron las responsabilidades que le impondría Ger