Narra Beatriz.
Luego de la cena en casa de los Magno, decidimos a casa, ya era tarde y al otro día quería ir temprano al hospital a ver a Mía.
Mientras Stefano acostaba a Thommy yo lo esperé en la cama solo con ropa interior y cubierta por las sábanas.
― ¿Tienes calor, nena? ― preguntó.
― Mh, tengo un antojo… nene ― traté de decir lo más sexy que pude, aunque con esta figura no creo haberlo logrado.
― ¿Y qué es lo que se le antoja a mi mujer? ―preguntó mientras se acercaba gateando por el colc