Narra Milton.
Esa mañana desperté temprano, no podía creer que compartía la cama con la mujer que amo y con el pequeño más hermoso y tierno que he podido conocer.
Tony, poco a poco fue abriendo sus ojitos y me miró fijamente.
― Hola, campeón ― saludé bajito, para no despertar a Nessy.
― Hoda…
― Sh, no hagamos mucho ruido, así no despertamos a mamá, ¿vale?
― Chi
― ¿Quieres que te muestre un regalo que te compré? ― pregunté, un poco emocionado.
― ¡Chi!― exclamó, agitando sus bracitos.
― Ven aquí,